A mia madre



Mis inquietudes, sus argumentos,
mis certezas, sus contradicciones,
lo que aprecio, lo que no entiende;
no quiere soltar la soga,
yo ni siquiera estoy atada.

A su alreadedor y al mío, 
un campo donde no crece nada, 
no hay agua que baste,
ni aroma, color o sabor,
sólo lo áspero de la tierra seca 
en mi garganta 

Un vacío me desagota
sin embargo, 
no me lleva al fondo 

Y sus respuestas, 
cuando no hubo preguntas, 
y mis preguntas, 
cuando no hay respuestas. 

Ya no siento tu castigo, 
siento mis raíces golpeando el suelo,
quieren salir  al mundo,
quieren florecer